Saturday, August 19, 2006

VENTA DE TIEMPO A TIEMPO

ADECINTEL

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Buscamos que el gremio de los Operadores de Centrales de Internet y Cabinas de la Ciudad y el Pais, sobrevivan a la crisis y puedan prestar un servicio digno, seguro y rentable




“Aun estamos a tiempo para la reventa de tiempo a tiempo”


Es claro que la Ley 1032 de junio de 2006, no penaliza como delito la reventa de minutos, sino la comercialización de servicios de telecomunicaciones sin el permiso del Ministerio, es decir, sin que medie un registro mercantil, una concesión y una licencia. Por otro lado, para que esta actividad sea válida, debe existir una autorización expresa de los aperadores fijos y móviles de Colombia (Comcel, Movistar, Ola, Telecom, ETB, EPM, entre otros), que permita comercializar los minutos a la persona o empresa que adquiere un plan de telefonía fija o móvil con fines comerciales. La acreditación legal y tributaria del establecimiento que preste el servicio, es el complemento.


La diferencia entre quienes ejercen legalmente la actividad y los que no, salta a la vista. Hay personajes que se ubican en el espacio público, denominados “minuteros” o “chalequeros” y propietarios de establecimientos o residencias que sin la acreditación comercial para tal fin y respeto mínimo por el cliente, evaden al fisco y utilizan servicios de orden personal con fines de lucro. Su ejercicio levanta sospechas ya que pueden estar cometiendo un delito desde estos dispositivos telefónicos o facilitando su utilización indebida para fines ilícitos.


El Código de Policía de la ciudad, Acuerdo 79 de 2003 del Concejo de Bogotá, penaliza la venta ambulante de servicios y facilita el control de estas actividades ilegales en las áreas e inmuebles desde los cuales se ejerce. Por igual, las firmas operadoras, discrecionalmente pueden imponer las multas a que halla lugar a los titulares de las líneas. Los solos precios en que oscila esta reventa ilegal de minutos dejan mucho que desear y generan una aureola de oscurantismo y encubrimiento a este servicio necesario en nuestra sociedad.
Por otro lado esta el drama que ha generado el desproporcionado crecimientos de establecimientos y personas que han considerado esta actividad como su medio de subsistencia.

Si bien el mercadeo es una constante lucha y una batalla permanente contra múltiples enemigos, vestidos de competidores, la táctica de la guerra de precios, a mostrado a lo largo de la historia que no deja ganadores sino maltrechos perdedores llenos de heridas de carácter mortal y lenta agonía comercial.

La guerra de precios es una táctica que genera inmediatez en la respuesta y si bien, la rapidez, es un valor muy importante especialmente cuando se trata de aumentar la venta de minutos, también es cierto que usada en espacio de alta volatilidad y baja elasticidad conduce a la quiebra comercial. Los servicios de telefonía, Internet y actividades conexas tienen un posicionamiento débil en el mercado y generan burbujas de crecimiento poco sostenibles en el tiempo. La demanda no solo se rige por el patrón precios, sino de valor agregado, cercanía, afinidad y seguridad.

¿Quién sale beneficiado de las guerras de precios entre competidores? Los consumidores cuando por un precio menor, compran un sustituto de la misma calidad o que le preste el mismo beneficio y esta debe ser una estrategia de todo establecimiento comercial como premio, recompensa o bono a la fidelidad. Estas rebajas el consumidor por lo general las recibe bien y la competencia creativa puede responder no necesariamente con la rebaja directamente de precio. En esta práctica de los revendedores quienes si salen siempre ganando son los productores del mercado de minutos: OLA, COMCEL, MOVISTAR

Las guerras de precios son muy utilizadas, igualmente, para sacar del camino a los competidores pequeños o ineficientes por las mejores empresas, pero en el mercado colombiano de la reventa de minutos los grandes firmas ya se fueron y los que se disputan el mercado son microempresas o individuos de mínimo patrimonio, de tal forma que cuando "el primer naufrago" se encuentra con el "agua al cuello" y el futuro del negocio depende de la respuesta del colega, otros emergen con la misma táctica de la reducción de precios, llevando la actividad a practicas ilícitas para permanecer en el mercado.

Dentro del proceso de acreditación y legalización que se viene dando, la mesa de trabajo coordinada por el Ministerio de Comunicaciones con Fenalco y los operadores de telecomunicaciones es bienvenida, así como la implementación de medidas efectivas, para normalizar esta actividad económica. Es prudente por igual que entre los operadores y los distribuidores finales de minutos, la variable precio sea una herramienta estratégica más y no la única, con el objeto que se mantenga el equilibrio económico y social de todos los actores.

Miguel Ospino Rodríguez
Presidente

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